El éxito de tu imagen en una capacitación

¿Cuántas veces has sido expositor o has dirigido una capacitación? ¿y cuántas veces te has preocupado qué comunicas con tu imagen? ¿Nunca?.

Recuerdo mucho el día que vi y escuché  por primera vez a Juan José Chuquisengo, concertista de piano y un Maestro en todo el sentido de la palabra. Mi Universidad nos ofrecía todo los jueves al medio día conciertos de música clásica gratuitos, o eventos de cualquier otra expresión artística. Jueves Culturales le llamaban. ¡Lindos años!.

Volviendo a lo de Chuquisengo. Hasta ese día yo no sabía quien era él, pero al acercarme al auditorio vi una gran cantidad de gente, la cola de personas se iba hasta la Facultad de Derecho y doblaba una esquina, nadie quería perderse al Maestro.  Felizmente encontré a un amigo de mi especialidad haciendo la cola sentado en el piso, porque llevaban mucho rato esperando, me acerqué y pude entrar con él. (Sí ya sé que eso no está bien, y ya no lo hago más,  a menos que haya un acuerdo previo).

Ya en la sala. Mientras esperaba a Chuquisengo me imaginé a  un hombre acartonado en un sastre, entre 60 y 70 años, canoso y con una carpeta de cuero para sus partituras. A los minutos de la hora pactada para el inicio, entró un hombre con una apariencia de 30 años, el cabello negro en rulos muy crecido, le hacía falta un buen corte, además tenía un jean negro deslucido, zapatillas de correr también negras y para completar el look un polo negro. Entró con un cuaderno verde en la mano, de esos que algunos hemos comprado para salir del paso alguna vez.

Me impactó su aspecto. Pero si antes estaba interesada en escucharlo, ahora quería conocerlo. En mi mente joven su irreverencia calzaba perfecto. Empezó su disertación indicando que iba a hacer una clase de introducción a la música pero que no había preparado nada así que iba a fluir. Fue una de las mejores clases que he recibido en mi vida. La música puede ser matemáticamente hermosa y perfecta.

Guardo siempre este recuerdo en la memoria cuando voy a asesorar a alguien en la imagen que quiere comunicar. No hay nada como ser auténtico y conocer a tu público. Ser auténtico te dará coherencia y conocer a tu público te mostrará la forma en como comunicarte con ellos.

La semana que pasó Romina tenía una capacitación a su cargo. Y me pidió que la ayudara a arreglarse  para la misma. Su público es gente de toda edad desde 15 hasta 80 años , pero todos con un objetivo en común: liderazgo y una vida sana. La primera pauta para  que su exposición sea un éxito estaba cubierta, ella es coherente con lo que predica, su físico aún en buzo y zapatillas  se muestra saludable y bien trabajada.

El punto dos, su outfit. Ella ya tenía en mente un vestido negro (comunica autoridad y seriedad) y zapatos blancos, el contraste hacía que su  su look se viera dinámico, daba idea de movimiento. El hecho de que en esta ocasión haya usado un vestido ligeramente más holgado que en las otras ocasiones antepone la elegancia a su estilo seductor. Le agregamos piezas para que esté en balance y coherencia. Se eligió el collar de perlas para seguir con la elegancia y un brazalete con piedras negras para darle toque de modernidad y fuerza

El bolso debe ser práctico para que pueda llevar un tablet o laptop según se requiere, no olvidar que un toque de diseño mantiene el balance de modernidad y elegancia.

 

Se podría pensar que por tratarse de una capacitación se requiere mucha sobriedad en en su look, pero en este caso no cabía pegarnos mucho a la regla. Se trata de un público especial, que no está regido por normas tradicionales.  Además tengan en cuenta que por lo general en las capacitaciones de gran número de público se toman fotografías, video y las personas están colocadas como a dos metros de ti, por lo menos. Entonces el maquillaje debe estar preparado para  notarse desde esas distancias.

Por ello me inspiré en su característica seductora, le dimos luz y vivacidad. Rasgamos sus  ojos para que se vean más grandes y con el uso del color negro  hice relucir el color azul de los mismos. También perfilamos el rostro para destacar la naríz y labios.  Usamos rosa con brillo para dar frescura y juventud .

El cabello también comunicó movimiento. Marcamos ondas naturales para que se vea una melena seductora y dinámica. En principio quise hacerle un recogido al costado pero ella tenía razón, no se iba a sentir cómoda con el mismo y toda la energía que fluye se hubiera visto contenida.

 

Romina enamoró al público ese día. La coherencia entre lo que eres y lo que predicas es la clave, y si ha eso le agregas un styling acorde a tu naturaleza eres un éxito total. No hay nada que te de más seguridad que sentirte cómodo contigo mismo.  Y así como Chuquisengo , Romina también lo hizo, una Maestra.

*Quiero agradecer a  Rodolfo Hurtado, por permitirme usar las fotos de  Romina  capacitando y hacer más gráfico este post

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *